La Singularidad Desnuda

Un universo impredecible de pensamientos y cavilaciones sobre ciencia, tecnología y otros conundros

Calculadoras vintage: Y Chandrasekhar tomó su Brunsviga

Posted by Carlos en septiembre 1, 2008

Vintage Calculators es una web con información sobre calculadoras antiguas, esos dispositivos que tanto nos facilitaron la vida durante el siglo XX. Acostumbrados como estamos a dispositivos programables con capacidades gráficas (cuando no directamente a ordenadores de bolsillo en los que la calculadora es una mera aplicación más), y a pesar de que todavía no es extraño encontrarse por ahí con calculadoras financieras, o con enormes (y simples) calculadoras de sobremesa como producto de mercadotecnia, resulta evocador contemplar los vetustos -pero eficacísimos- dispositivos de cálculo de otros tiempos. La web tiene una extensa colección fotográfica de modelos de todo tipo, ordenados alfabéticamente. También hay descripciones más extensas de modelos destacados en diferentes categorías: calculadoras mecánicas, de sobremesa, de bolsillo, no decimales, y compañías fabricantes. De entre todas éstas, me ha llamado la atención la descripción de un modelo concreto: la Brunsviga 10.

Calculadora Brunsviga 10

Calculadora Brunsviga 10 (credit: Nigel Tout)

Esta calculadora es un dispositivo mecánico que se usó fundamentalmente a lo largo de los años 30. Fue precisamente una calculadora de esta marca (y presumiblemente este mismo modelo a juzgar por las fechas, aunque no he podido encontrar información más precisa al respecto) la que empleó Chandrasekhar en la resolución numérica de las ecuaciones de estado para enanas blancas de diferentes tamaños. Esto nos da una mejor idea de la magnitud del trabajo que tuvo que llevar a cabo. La Brunsviga 10 era un aparato similar a una de esas antiguas cajas registradoras, con un acumulador de 10 dígitos, un peso de 3 kg y el tamaño de un maletín. A pesar de que para la época era un dispositivo que se puede considerar puntero (por cierto, el logo de la compañía tiene un aspecto deliciosamente retrofuturista), es fácil comprender lo pesado que debió ser el proceso de cálculo que Chandrasekhar llevó a cabo, sobre todo si vemos uno de los agradecimientos que incluyó en su artículo:

“Estoy en deuda con el Dr. Comrie y con el Sr. Sandler por el préstamo de una copia manuscrita de una tabla de sinh-1 x con siete dígitos significativos.”

Dado el coste de realizar los cálculos, Chandrasekhar dejó a su vez tablas manuscritas de los mismos en la biblioteca de la Royal Astronomical Society. Hay que añadir que la Brunsviga era propiedad de Eddington, que no sólo se la prestó a Chandrasekhar, sino que acudió muchas veces a visitarlo e interesarse por el desarrollo de los cálculos. Éste fue uno de los motivos -quizás el principal- por los que el posterior y sorpresivo ataque de Eddington a los resultados de Chandrasekhar provocó a este último una profunda tristeza e irritación.

Anuncios

7 comentarios to “Calculadoras vintage: Y Chandrasekhar tomó su Brunsviga”

  1. espaidual said

    maravilloso
    que grandes obras de ingenieria.
    Con lo mecánico que es hoy en dia diseñar una calculadora digital: codificador por allí, registro para allá… No sé que mecanismos usaban (llaves y tarjetas perforadas, quizas?) pero en esa época cada nuevo diseño debía ser todo un logro de la ingenieria.

    gracias por éste post que además liga tan bien con el anterior sobre enanas blancas.

  2. Carlos said

    Estas máquinas son efectivamente asombrosas. En este caso creo que su manejo se realizaba a través de las palancas y las manivelas. No he encontrado mucha información sobre la capacidad aritmética del artilugio (las cuatro operaciones básicas probablemente), pero al menos el acumulador era indexable, y se podían manipular los dígitos individualmente. Es todo un logro que se pudiera hacer todo esto sólo a base de resortes, cigüeñales y ruedas dentadas.

  3. jjmerelo said

    La Curta es uno de los mcguffins de la penúltima novela de William Gibson. Efectivamente, tienen su encanto.

  4. […] tengo resaca y no voy a soltar la chapa. Carlos, alma de La Singularidad Desnuda, nos ha descubierto el Museo Web de Calculadoras Antiguas, un sitio para tener a mano. Hay […]

  5. Carlos said

    Está maja la Curta, parece propia de espías de los años 50.

  6. PECE said

    Al lado de mi mesa de trabajo un compañero tiene como artículo decorativo una de estas calculadoras retro. Se trata de una FACIT, que también podéis consultar en el enlace que publica Carlos, aunque eso sí, la de mi compañero, aunque tiene todas las teclas (a la del museo le falta el número 1) está mucho más descascarillada; aunque lo más importante es que todavía funciona, y de vez en cuando, nos hace una demostración práctica de ello. Si sorprenden las imágenes por sí solas, verla en funcionamiento mucho más.

  7. Carlos said

    PECE, ¿la Facit CI-13? Debe ser impresionante, un artículo de museo en toda regla.

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: