La Singularidad Desnuda

Un universo impredecible de pensamientos y cavilaciones sobre ciencia, tecnología y otros conundros

El sargento que detectó un púlsar antes que los astrónomos

Posted by Carlos en agosto 29, 2007

Ya hemos hablado en alguna ocasión de los púlsares, estrellas de neutrones en rotación que constituyen una suerte de faro cósmico, emitiendo haces de radiación que nos enfocan (si tenemos la suerte de estar alienados con ellos) con precisa regularidad. El avistamiento del primer púlsar fue descrito de manera formal en la literatura científica por Antony Hewish y colaboradores en febrero de 1968, lo que más tarde le valdría el Premio Nobel al primero no sin cierta polémica, ya que el avistamiento fue realizado en la práctica por Jocelyn Bell Burnell, coautora con Hewish del artículo y que era entonces estudiante de doctorado bajo la supervisión de aquél. A esta polémica se le añaden otras anécdotas -más o menos comunes en este tipo de descubrimientos- sobre otros investigadores que pudieron haber detectado púlsares con antelación, pero que los ignoraron atribuyendo la observación a errores en el equipamiento, o a otras causas. A estas anécdotas hay que sumar una especialmente curiosa, como es que un sargento del ejército de los EE.UU. pudo no sólo haber detectado púlsares con anterioridad a Hewish et al., sino que realizó una investigación por su cuenta sobre los mismos, y tomó notas sobre las observaciones.

Crab NebulaLa historia es la de Charles Schisler, que durante el verano de 1967 servía en una estación de radar en Alaska, integrada en el Sistema de Alerta Temprana de Misiles Balísticos, y destinada a detectar cualquier señal de un ataque soviético proveniente de Siberia. El sargento Schisler detectó una tenue señal en el radar que aparecía cada día y 4 minutos más temprano cada vez. Aquí es donde entra la casualidad de que el sargento Schisler hubiera sido navegador de bombardero, y supiera que ése es un efecto que sobre el firmamento tiene la traslación de la Tierra. Armado de paciencia e interés, localizó el origen de la fuente: la Nebulosa del Cangrejo, remanente de una supernova a 6,300 años-luz de distancia, y en la que hoy sabemos que hay un púlsar. Con interés renovado, y con la casualidad adicional de que debido al propósito con el que fue construido, el sistema de radar que manejaba estaba pensado para detectar fuentes pulsantes de radiofrecuencia, el sargento Schisler confeccionó un meticuloso cuadernillo de notas con todas sus observaciones, y sólo ahora que el sistema de alerta temprana en la estación de radar en la que sirvió ha sido puesto fuera de funcionamiento, ha hecho pública la historia, ya desclasificada.

La anécdota -asumiendo su veracidad, lo que en principio no parece descabellado- no tiene en sí misma más valor que el de otras situaciones parecidas (aunque personalmente la encuentro más divertida) y además tampoco se habría anticipado en mucho (apenas unos meses) el descubrimiento formal de los púlsares. No obstante, se muestra una vez más que en la famosa formula del éxito científico -atribuida a Edison, y compuesta por una discutible proporción de transpiración e inspiración- quizás habría que hacer un hueco para una pequeña parte de serendipiedadserendipia.

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5 comentarios to “El sargento que detectó un púlsar antes que los astrónomos”

  1. panta said

    ¿Y qué nos dices de haber dado el nobel a Penzias y Wilson ?
    Estos dos se toparon simplemente con la radiación de fondo que el gran Gamow había predicho y otros habían buscado sin éxito y se llevaron el Nobel por ello.
    Saludos.

  2. Carlos said

    Efectivamente, ese era otro de los casos que se me habían pasado por la cabeza. En la wikipedia hay una entrada con muchas de las controversias del Nobel, y la verdad es que algunas realmente claman al cielo: sexismo, exclusiones arbitrarias, etc. En fin, hay que valorar el premio en lo que vale, pero al final la Historia suele poner a cada uno en su sitio. Saludos.

  3. @Panta, no sólo la había predicho Gamow, sino también Peebles, por ejemplo. Pero nadie la estaba buscando… y el mérito de Penzias y Wilson fue el de identificar ese “ruido” que ellos tenían y que no podían atribuir a ninguna otra fuente con el de una posible firma cosmológica…

    Ah, y la gente de A Través del Universo dedicaron un capítulo a la Radiacion Cósmica de Fondo, y la serendipia:

    A Través del Universo (programa 37): Serendipia Cósmica

    @Carlos: ¿no sería mejor serendipia que serendipiedad?

  4. Carlos said

    Sí, aunque por algún motivo me gusta más ‘serendipiedad’, la verdad es que parece que ‘serendipia’ es la traducción aceptada, así que tendré que actualizarme.

    La historia de Penzias y Wilson tiene su miga. Según la Academia Sueca de Ciencias se les dio el premio Nobel “por su descubrimiento de la radiación cósmica de fondo“. Decir que la descubrieron es probablemente excesivo (detección o identificación sería más apropiado), máxime cuando no habían trabajado los detalles teóricos ni la estaban buscando activamente (Robert Dicke sí lo estaba haciendo, pero Penzias y Wilson se adelantaron por poco). Por supuesto que su importancia en la historia del fondo de microondas es enorme, y lo controvertido no es tanto que se les diera el Nobel a ellos, sino que se excluyera a gente como Alpher. Historias de la ciencia… Saludos.

  5. Mike said

    en esto de las injusticias yo rompo tb una lanza por Lise Meitner, pobre, q tb le hicieron la pirula a sako.

    (porfi: un articulo pronto sobre el superagujero ese q han detectado n el universo)

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