Salvador Dalí, genio y figura
Publicado por Carlos en noviembre 13, 2006
Hoy la wikipedia tiene como artículo destacado el referido a Salvador Dalí. Sin duda, uno de los más grandes artistas españoles de todos los tiempos, y una personalidad única. Hay innumerables citas suyas que dan una idea de su caracter genial y un tanto egocéntrico, como por ejemplo “la diferencia entre yo y los surrealistas es que yo soy surrealista“, o “cada mañana al despertarme experimento un placer supremo: ser Salvador Dalí, y me pregunto extasiado, qué maravillas inventaré hoy“. Mi favorita es una anécdota (posiblemente apócrifa) que le sitúa en un bar, y en el que tiene lugar el siguiente diálogo:
- “Un vaso de vermú, con una gota de sangre de perdiz“, pide Dalí, haciendo una pausa entre sus palabras, y señalando con el dedo al aire.
- “Don Salvador, que estamos solos en el bar“, le indica pacientemente el camarero.
- “Ah, bueno, un vaso de vermú, por favor“, responde Dalí en tono casual.
Genio y figura.
De entre sus obras, “La Persistencia de la Memoria” se ha convertido en un icono de la cultura popular. Esos relojes blandos ilustran como nada la subjetividad de la percepción del tiempo, y se han usado muchas veces para acompañar textos sobre la teoría de la relatividad de Einstein.
Es curioso como en una nueva versión del mismo tema, “La Desintegración de la Persistencia de la Memoria” (imagen superior), Dalí parece representar como la realidad se disuelve a su vez en ladrillos regulares. ¿Estaría Dalí pensando en la teoría de la gravedad cuántica de bucles?
6 comentarios hacia “Salvador Dalí, genio y figura”
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Jordi Guzman escribió
Escribi un post dedicado Dalí, Si quieres verlo, es este:http://agaudi.wordpress.com/2006/10/18/cocteau-y-dali/
Carlos escribió
Gracias por el link, Jordi. Acabo de ver el post, y la anécdota es estupenda. Me reitero en lo que comentaba antes: Genio y Figura.
Miguel escribió
En mi humilde opinión, más que un genio este señor me parecía un imbécil.
Carlos escribió
La genialidad de su obra artística es innegable. Otra cosa es su pose pública, que vista de manera aislada parece comprensiblemente ridícula. Sin embargo, hay que entender esa extravagancia como una extensión surrealista de su propia obra. Puestos a elegir, me quedo con la provocación de Dalí, antes que con la chabacanería de los personajes que hoy en día pueblan los escenarios, dándoselas de transgresores con burdas “performances”.
Miguel escribió
Bueno, démosle a alguien con nociones de pintura algunos psicotrópicos y crearemos otro genio surrealista.
Carlos escribió
Dejando de lado que también harían falta “nociones” de escultura, fotografía, cinematografía, y teatro, y dado lo baratos que son los pinceles y lo fácil que es acceder a ese tipo de fármacos, es sorprendente que no sustentes tu afirmación con una larga lista de ejemplos.